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Las 3 trabas más comunes a la hora de aprender inglés y cómo superarlas

Inglés para nutricionistas

¿Sos de las que piensan que el inglés es su ‘materia pendiente’? ¿Te pasó que, aunque empezaste varias veces a estudiar lo terminaste dejando porque no le encontrabas la vuelta o te frustrabas porque te costaba mucho avanzar? Si respondiste que sí a alguna de estas preguntas, seguí leyendo porque este post es para vos.

Si bien es verdad que muchas mujeres (y también hombres) tienen un poco más de ‘facilidad’ para el aprendizaje de la lengua, también es verdad que esto pasa con la mayoría de las áreas de la vida, algunas somos mejores cocineras o más organizadas, otras somos mejores arreglando cosas en la casa o, incluso, cuidando las plantas; pero esto no significa que no podamos aprender a hacer cualquiera de las otras cosas. Seguramente, no vamos a empezar siendo brillantes pero vamos a ir mejorando con el tiempo si nos damos la oportunidad de intentarlo. Lo mismo que pasa con todas estas áreas, pasa también con el idioma.

Por eso, hoy voy a compartirte las trabas más comunes que veo en muchas mujeres cuando quieren empezar a estudiar inglés para nutricionistas o inglés general, vamos a derribar algunos mitos y, también, te vas a llevar algunos tips para que puedas, finalmente, superar esas barreras que te impiden hoy avanzar en tu carrera y capacitarte en inglés.

Empecemos con la primera barrera a derribar y la que maaaaaas veo a la hora de aprender inglés:

  1. El miedo o vergüenza a hablar o utilizar el inglés (‘tengo miedo de decir cualquier cosa’).

¿Te suena familiar? Si venís leyendo el blog hace algunos meses, ya me habrás escuchado (o leído) decir que lo mejor para aprender un nuevo idioma siempre es perderle el miedo y animarse. Sé que repito esto con frecuencia pero no voy a cansarme nunca de decirlo. El miedo y la vergüenza son lógicas pero sabé que ninguna tiene por qué hablar o escribir inglés a la perfección, o comprender con lujo de detalles cada audio en inglés que escuche (si así fuera, no necesitarías aprenderlo). Nadie nació sabiendo expresarse perfectamente en ninguna lengua (ni siquiera en la lengua materna). Para que veas lo que quiero decirte, pensemos un poco en lo que sucede con los bebés cuando recién comienzan a aprender su lengua materna. Primero, no pueden comprender ni producir absolutamente nada, luego, comienzan a comprender lo que se les dice pero aún no pueden producir palabras o pueden apenas producir algunas palabras sueltas, y, recién después de mucho tiempo de exposición al idioma, (dos o más años) pueden comenzar a armar frases y expresar sus ideas con más claridad. Y, ¿por qué te cuento esto? Porque el aprendizaje de cualquier idioma (incluso el de la lengua materna) es un proceso que lleva tiempo y que debemos transitar para ir mejorando. Por eso, es que siempre te repito esta frase: ‘Lo importante es animarse, dar el paso, soltarse y perder el miedo, de a poco, como los chicos cuando están aprendiendo a hablar’. Obvio que, en nuestro caso, somos mujeres adultas y es normal que nos dé un poco de vergüenza y que no nos terminemos de sentir súper cómodas con la situación y con la posibilidad de ‘decir cualquier cosa’, pero también es importante saber que hay un tiempo y un lugar para todo, si estamos aprendiendo inglés con un profesor o una profesora, esa persona sabe cómo es este proceso que te cuento y va a saber guiarte para que, poco a poco, puedas ir avanzando, ya que es una persona que se ha entrenado para hacerlo. Y si estás hablando con alguna colega u otra persona en un viaje, en un mail o a través de las redes sociales, tampoco debés avergonzarte porque esa persona va a entender que no es tu idioma nativo. Por eso, no debés sentir vergüenza y debés animarte a practicar, porque ese va a ser el lugar para cometer errores, equivocarse, y así, aprender; y, si llegás a ‘decis cualquier cosa’, no pasa nada, estás aprendiendo y lo mejor que te puede pasar es equivocarte para aprender y no volver a cometer esos errores más adelante.

2. No poder decir en inglés todo eso que están pensando en español.

Esta segunda traba tiene que ver con la expectativa versus la realidad. Hace 18 años que enseño inglés y durante todo este tiempo me he encontrado con muchísimas alumnas que se sienten súper frustradas cuando ‘no pueden producir en inglés todo lo que están pensando en español’. Esta traba es otra que es súper común y normal que te suceda. El problema es que, en inglés, no tenemos los mismos recursos que en español para expresarnos (especialmente si estamos empezando a estudiarlo), por eso, es muy difícil que podamos reproducir en ese idioma todo lo que estamos pensando en nuestra lengua materna. En este caso, el mejor consejo que puedo darte es ‘calma’. No pasa nada si no podemos reproducir lo que estamos pensando en español y es lógico porque, como te decía, no tenemos las mismas herramientas. Por eso, hay que tomarse unos minutos, y volver a formular eso que queremos decir en nuestra cabeza con las herramientas que tenemos en inglés. Pero: ‘Nos va a quedar una frase mucho más sencilla’… Si, seguramente así sea, y está perfectamente bien que eso pase, porque estamos aprendiendo. ¿Qué podés hacer? Bueno, si tenés que comunicarte con colegas en inglés o tenés que hablar o escuchar y comprender sobre un tema puntual, tratá de incorporar vocabulario sobre esa temática (¿te acordás cuando te hablé de los glosarios, por ejemplo? esa es una buena estrategia), o tené pensado de antemano lo que vas a decir (y tal vez hasta estudiado, las primeras veces, para sentirte más segura). Lo importante es que, con la práctica, seguramente, vas a tener más herramientas cuando quieras expresar tu idea y vas a poder hacerlo con mayor claridad y precisión. No tenés que expresarte exactamente como lo harías en tu idioma, por lo menos, no al principio. Otros consejos que te doy, especialmente a la hora de hablar o escribir, es que utilices estructuras simples y vocabulario que conozcas (por ejemplo el presente o el pasado simple) o, si estás tratando de decir una palabra y no te acordás exactamente cómo decirla, recurrí a un sinónimo o tratá de definirla, seguramente la otra persona podrá comprenderte y, hasta muchas veces, podrá decirte esa palabra que no te acordabas. Usando este tipo de técnicas, poco a poco, vas a empezar a despegarte de tu lengua materna y vas a ir empezando a usar el inglés con mayor naturalidad y confianza. Lo importante es que te tomes tu tiempo y armes la frase en tu cabeza antes de decirla, y si tardas un poco, no pasa nada, tratá de estar tranquila y no te pongas nerviosa porque eso no ayuda. Y cuando te vuelva a atacar la duda de si estás haciéndolo bien siempre volvé a pensar en cuánto tardamos en aprender nuestra lengua materna y en incorporar todas esas estructuras que hoy usas con tanta precisión y seguridad. Todo aprendizaje es un proceso y hay que saber entender y aceptar nuestras capacidades. Puede ser que haya otras personas que tengan más facilidad para aprender inglés pero eso no tiene que importarte, todas podemos aprenderlo y cada una tiene un tiempo y un ritmo propio para hacerlo y está perfecto que así sea.  Aceptar esto y entender que todo verdadero aprendizaje lleva tiempo es un paso esencial para avanzar.

3. Quiero hablar, escribir y entender todo perfectamente.

En esta última barrera, quiero dejarte una idea para que te grabes, especialmente si sos del club de las perfeccionistas que piensan que cada oración que digan o escriban en inglés debe ser dicha o escrita con una precisión de la lengua intachable. Acordate siempre que hasta los nativos cometen errores gramaticales cuando hablan, seguramente habrás escuchado en muchas ocasiones, por ejemplo, a muchos estadounidenses usar el auxiliar don´t para las personas he/she en presente simple, cuando deberían usar el doesn’t, pero no lo hacen y no pasa nada. Además, el objetivo del acto comunicativo es, precisamente, la comunicación,  no necesitás utilizar una gramática perfecta o la palabra exacta, solo lograr comunicar tu idea. Con el tiempo, seguramente, vas a poder ir adquiriendo cada vez más herramientas para hacerlo con mayor precisión pero, por ahora, lo importante es que te animes y des los primeros pasos. Porque te cuento otra cosa, si buscamos la perfección no arrancamos nunca, ya que, la mayoría de las veces, aprendemos muchísimo más de los errores que cometemos que de lo que estudiamos.

Así que, ya sabés, lo más importante es animarse y perderle el miedo al idioma, y así, de a poquito, vas a ir acercándote cada día más a tu meta.Y, acordate, que tan importante como animarse y empezar es también celebrar los pequeños pasitos que vamos dando así que, felicitate cada vez que vayas logrando cosas nuevas con el idioma, si incorporaste nuevas palabras, pudiste escribirle un comentario en inglés a alguna colega que seguís en instagram o facebook, pudiste entender parte (o toda)  una charla TED que escuchaste en inglés, etc., porque son esas pequeñas conquistas las que nos impulsan a seguir y nos motivan así que, ¡a celebrarlas!

Y hasta acá llegan los consejos de hoy. Espero que te hayan resultado útiles y los puedas poner en práctica.

Hasta el próximo post,

Yani.

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